Cómo Llegar a Ilha Grande
No hay puentes a Ilha Grande — todos llegan en barco. Acá te contamos cómo llegar a la isla desde Río de Janeiro y qué puerto elegir.

Primero, llegá a la costa
Todos los barcos a Ilha Grande salen de la Costa Verde, el tramo de litoral al suroeste de Río de Janeiro. Desde la ciudad de Río son unas 2 a 3 horas en auto (aproximadamente 150 km) hasta los puertos de salida. Podés ir en auto, en ómnibus interurbano (línea Costa Verde) o contratar un transfer privado — muchos ya combinan el transporte terrestre y el pasaje de barco en un solo paquete.
Los tres puertos de salida
Conceição de Jacareí — la travesía más rápida
Este pequeño puerto tiene la travesía más corta (unos 30–50 minutos en escuna o lancha) y las salidas más frecuentes, lo que lo vuelve la opción más popular para quien viaja por su cuenta. Es también el puerto más cercano para quien viene de Río.
Angra dos Reis — el principal centro
La ciudad de Angra dos Reis es la mayor puerta de entrada, con la más amplia variedad de servicios y salidas. El ferri de CCR Barcas tarda cerca de 1 hora y 20 minutos y es la opción más económica; catamaranes y lanchas más rápidos hacen el trayecto en unos 50 minutos. Angra está bien conectada por ómnibus desde Río.
Mangaratiba — por el norte
Mangaratiba, más cerca de Río en el lado norte de la bahía, también tiene ferri de CCR Barcas (alrededor de 1h30). Las salidas son menos frecuentes, así que revisá los horarios con anticipación.
¿Ferri o lancha?
El ferri (balsa) es la travesía más económica y estable, pero la más lenta, con horarios fijos. Las lanchas y escunas son más rápidas y salen con más frecuencia, a un precio mayor. En temporada alta y feriados, reservá con anticipación — los barcos se llenan.
Al llegar
Los barcos atracan en la Vila do Abraão, el pueblo principal de la isla. Recordá que no hay autos: desde el muelle seguís a pie hasta tu posada o tomás un taxi-boat a las playas más lejanas. Llevá poco equipaje, en un bolso fácil de cargar por caminos irregulares.
Consejos prácticos
- Reservá los barcos de vuelta con anticipación en verano y fines de semana largos.
- Llevá efectivo — los cajeros en la isla son pocos.
- Mirá el clima: el mar agitado puede demorar o cancelar las travesías.
- Dejá el auto en un estacionamiento vigilado en el puerto del continente; los autos no van a la isla.